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programa Transformar cultura de la queja en cultura de la Gratitud

Este programa está pensado para equipos sanitarios que conviven a diario con presión asistencial, sobrecarga emocional y tensiones operativas, y donde la queja se ha convertido, muchas veces sin intención, en la forma habitual de expresar malestar.


No parte de la idea de que “quejarse esté mal”.
Parte de una constatación más honesta: la queja suele ser una señal legítima de algo que no funciona, pero cuando se cronifica, desgasta al equipo y no produce cambio.


El foco no está en pedir actitudes positivas ni en “dar las gracias más a menudo”.
El foco está en aprender a transformar la energía de la queja en conversaciones más útiles, reconocimiento concreto y micro-ajustes reales en el día a día.


Todo ello mientras se trabaja, sin añadir tareas ni reuniones.


¿Qué trabaja este programa?

No cambia estructuras ni organigramas.
No entra en diagnósticos culturales institucionales.
 

Trabaja sobre algo más cotidiano y más determinante:

  • cómo se expresan las tensiones

  • qué conversaciones se repiten

  • qué esfuerzos pasan desapercibidos

  • qué pequeños gestos sostienen, o erosionan, el clima del equipo
     

A través de micro-contenidos integrados en la rutina, el equipo empieza a compartir distinciones clave, por ejemplo:

  • Quejarse ≠ Hacer visible un problema

  • Desahogarse ≠ Cuidar al equipo

  • Gratitud ≠ Dar las gracias por educación

  • Reconocer ≠ Felicitar genéricamente

  • Agradecer ≠ Ignorar lo que no funciona


Estas distinciones no son teóricas.
Sirven para que:

  • una conversación cambie de tono ese mismo día

  • una queja se transforme en propuesta

  • un esfuerzo invisible sea reconocido con sentido

  • una tensión no se enquiste por pura inercia


Estructura del programa (4 meses)

Mes 1 · Tomar conciencia de la queja cotidiana

Mes 2 · Diferenciar queja estéril y queja útil
Mes 3 · Introducir gratitud operativa (no edulcorada)
Mes 4 · Consolidar hábitos de reconocimiento y cierre

¿Qué cambia cuando se aplica bien?

  • Baja el ruido emocional sin negar los problemas

  • Las quejas se vuelven más útiles y menos contagiosas

  • Los profesionales se sienten más vistos en su esfuerzo real

  • Mejora la coordinación cotidiana

  • Se cuida la experiencia profesional… y, por extensión, la experiencia del paciente

No porque “todo vaya mejor”, sino porque se gestiona mejor lo que no va bien.


¿Para qué equipos es especialmente útil?

Este programa es ideal para:

  • equipos sometidos a alta presión asistencial

  • servicios donde la queja se ha normalizado como lenguaje habitual

  • organizaciones que quieren cuidar el clima sin negar la realidad

  • líderes que saben que el desgaste no se arregla con discursos


Información práctica

Duración: 4 meses
Inversión: 300 € / mes (sin impuestos)


Incluye:

  • Briefing con liderazgo

  • Elección de frecuencia y formato

  • Contenidos adaptados a hospital público o clínica privada

equipo sanitario feliz

servicios complementarios activables
 

Además del acompañamiento continuo, las organizaciones pueden activar, cuando lo necesiten, servicios específicos de apoyo:
 

  • Conferencia motivacional

  • Resolución de conflictos (interprofesionales, intergeneracionales u organizativos)

  • Redacción y aterrizaje operativo de misión, visión y valores: Para que orienten decisiones reales, no se queden en un póster

  • Acompañamiento a mandos intermedios en conversaciones difíciles (feedback, límites, tensiones de rol, toma de decisiones)

  • Diseño de acuerdos de funcionamiento del equipo. Cómo nos coordinamos, decidimos y nos cuidamos en el día a día

  • Clarificación de roles y expectativas dentro de la unidad
     

Estos servicios pueden realizarse online o presencial, en función del contexto y las necesidades de la organización.


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